Después
de que el profesor haya observado en el niño algún problema, no puede ir solo
por su cuenta, en todo momento la familia debe estar informada. Y antes de comenzar con las evaluaciones
psicopedagógicas debe tener el permiso de la familia y del centro.
A
partir de ahí, el orientador escolar es el encargado de hacer el informe psicopedagógico
donde averiguaremos que necesidad específica tiene el niño.
Una
vez hecha la evaluación, el tutor debe comunicarle el resultado a los padres, ahí
se debe tener mucho tacto, debemos tener en cuenta que a veces no es fácil
asumir que su hijo tiene una necesidad educativa. Pero debemos hacerles ver que
eso no significa que su hijo no puede hacer nada ni que ya está todo perdido,
que con el trato adecuado puede llegar a cumplir las metas expuestas. Pero también
es importante no crear en las familias falsas expectativas ya que cada niño es
un mundo y evoluciona a su ritmo.
A
todo esto los padres deben estar informados periódicamente de la evolución y
deben saber que si en cualquier momento les surge alguna duda, que acudan
inmediatamente al centro escolar donde se les ayudará y se les informará de cual
es la mejor forma de actuar en esos casos concretos para que su hijo esté
atendido de la mejor forma.
Buenas noches Juan, como bien has dicho en el post publicado, es imprescindible que exista una relación entre familia y escuela ya que, de este modo, tanto los docentes como los padres del alumno o de la alumna que presentan Necesidades Educativas Especiales podrán estar informados tanto del día a día de cada alumno o alumna en el contexto familiar, así como del proceso de Enseñanza y Aprendizaje en el centro educativo de dicho alumno o alumna con mayor facilidad que si esta relación no se presenta. Pero, no solo es imprescindible la relación entre los familiares y los docentes de los alumnos o las alumnas que presentan NEE, sino que es imprescindible en todos los alumnos y las alumnas que estén escolarizados en cualquier centro educativo.
ResponderEliminarPaloma B.S.