Con un caso de dificultad auditiva leve que hay en el
colegio donde trabajo en la hora del comedor, a la hora de comunicarme con el niño
cuando no lleva el audífono es diferente a cuando lo lleva. El día que se lo
deja en casa para comunicarme con él lo que hago es hacerle que me mire para
que lea los labios y gesticularle más de lo habitual. Así consigo entablar un
dialogo.
El habla despacio, silabeando e intentando que yo entienda
lo que dice. Cuando no entiendo lo que dice le gesticulo para que lo repita y
así le hago ver que estoy atendiéndole.
Este
caso el colegio nos lo comunicó a los monitores y a partir de ahí intentamos
que nos hable para que pueda valerse por sí mismo en un futuro.